Actualidad

Negociación con minera podría determinar  el futuro  económico  del país, la informalidad no  ayuda  a la  reactivación

Redacción La Verdad Panamá

La actual negociación del Contrato entre el Estado panameño y la empresa Minera Panamá trasciende lo legal, ambiental y fiscal, ya que definirá las condiciones para el desarrollo y explotación del negocio minero en Panamá, y en consecuencia, el futuro económico del país.

Para el consultor  en temas laborales, ingeniero René Quevedo, al  margen de los argumentos en pro y en contra de la minería, este proceso de negociación puede marcar “un antes y un después de la IED  en el país”. Independientemente de los acuerdos a los que se llegue, es importante proyectarnos como un país de diálogo y pro inversión extranjera, en un marco de respeto y  si Panamá no genera empleo formal, la CSS está condenada a muerte, y será imposible  reducir la desigualdad social si sólo generamos empleo informal.

Minera Panamá es la mayor Inversión Extranjera Directa (IED) en la historia del país, con $6.7 mil millones de inversión, representando 39 mil empleos formales entre directos, indirectos e inducidos y $583 millones en compras a otros sectores de la economía.

El proceso de negociación ocurre en una coyuntura crítica, caracterizada por la descapitalización del sector privado, luego de año y medio de cuasi paralización  económica debido a la pandemia, una precaria situación financiera y sobreendeudamiento del Estado, sostiene  el especialista, a lo que le suma el negativo impacto que sobre el sistema financiero panameño tendría una eventual pérdida del Grado de Inversión por parte de Panamá, y más recientemente, el daño reputacional de los Pandora Papers sobre el atractivo de nuestro país para atraer inversionistas extranjeros.

Por otro lado, Panamá sufre el peor colapso de empleo formal de su historia. Su sector privado perdió 37% de sus empleos formales el año pasado, y en la última década (2010-2020), 92% de los empleos que generó la economía fue informal, mientras que el otro 8% fue el resultado de aumentos en la planilla estatal.

Sin inversión privada no habrá generación de empleo formal – advierte Quevedo-  por lo que es urgente la atracción de inversiones al país. En el 2021 la economía crecerá por las exportaciones de cobre y la recuperación del comercio internacional, pero el panorama laboral permanecerá incierto.

De hecho, aún existen 80 mil trabajadores con contratos suspendidos, la generación de nuevos empleos formales marcha a la mitad del ritmo que tenía en el 2019, y según el Indice de Confianza del Consumidor Panameño, de la Cámara de Comercio e Industria de Panamá, 4 de cada 5 panameños es pesimista con respecto a sus perspectivas laborales a corto plazo.

Generar empleo formal será un reto, reconoce el ingeniero  Quevedo, al señalar que  dos de cada tres empleos generados en los últimos 15 años vinieron de 7 sectores con crecientes niveles de informalidad. Estos incluyen al Comercio (47.2%), Construcción (58.9%), Industria (60.4%), Logística (59.5%), Turismo (52.1%), Servicios Administrativos (52.4%) y Agricultura (74.5%).

El Gobierno Nacional adelanta esfuerzos para atraer Inversión Extranjera Directa (IED), diversificar la estructura económica y generar empleos formales, explorando nuevos sectores, incluyendo la Minería, la actividad económica que menos empleo informal genera (7.2%, INEC 2019).

Necesitamos inversión extranjera para generar empleo formal y desarrollar los sectores estratégicos el país (no sólo minería), sino el Turismo (donde 3 de cada 4 trabajadores formales que había antes de la pandemia perdieron sus empleos o mantienen contratos suspendidos a octubre 2021) y la Logística (donde 75% de la generación de empleo es informal y 7 de cada 10 empleos formales prepandemia desaparecieron o se encuentran suspendidos). Concluyó.