Panamá 2025: Supera las Metas Fiscales y perspectivas de Crecimiento Económico
Panamá cerró el año fiscal 2025 con un sólido desempeño, demostrando que es posible corregir los desequilibrios de las finanzas públicas sin frenar la actividad económica ni sacrificar la inversión pública o el gasto social prioritario.
El Ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman dijo en Gabinete en Penonomé, que el déficit del Sector Público No Financiero (SPNF) se redujo del 6.23% del PIB en 2024 al 3.68% en 2025, superando la meta del 4.0% establecida por la Ley de Responsabilidad Social Fiscal. Esta corrección permitió subsanar casi el 40% del desequilibrio fiscal acumulado en un solo año, representando una mejora histórica de B/.2,069 millones en el balance fiscal.
Panamá registró un robusto crecimiento del PIB de aproximadamente 4.0% en 2025, posicionándose significativamente por encima del promedio regional. Este crecimiento fue impulsado por el dinamismo de los sectores de transporte y logística, servicios financieros, comercio y construcción. La economía panameña demostró una notable resiliencia, manteniendo su crecimiento a pesar de la implementación de reformas integrales al sistema de pensiones y de un entorno global volátil.
El balance primario del SPNF mejoró en B/.2,267 millones, reduciendo su déficit del -3.32% del PIB al -0.67%. Esto refleja un esfuerzo fiscal genuino basado en mayores ingresos y una gestión más eficiente del gasto. Paralelamente, el ahorro corriente del Gobierno Central pasó de ser negativo a positivo, cerrando el año con un superávit del 0.04% del PIB, lo que confirma que el Estado está comenzando a financiar sus operaciones con recursos propios en lugar de depender sistemáticamente de la deuda.
Ministro Chapman durante conferencia de prensa en PenonoméLos ingresos públicos crecieron un 6.9%, impulsados principalmente por un incremento del 9.0% en los ingresos tributarios, con un desempeño particularmente sólido en los impuestos directos, que aumentaron un 14.4%. Estos resultados reflejan el impacto de una administración tributaria más moderna, que incluye auditorías basadas en riesgos, un mayor uso de la tecnología y medidas orientadas a fortalecer el cumplimiento voluntario y una economía más dinámica.
Es importante destacar que la consolidación fiscal se logró manteniendo la inversión pública. El gasto de capital del SPNF se mantuvo en niveles significativos, con una ejecución de B/.3,631 millones, priorizando infraestructura vial, salud, agua potable, transporte, educación y proyectos estratégicos de alto impacto. Panamá continúa invirtiendo por encima del promedio regional, asegurando la consolidación fiscal y contribuyendo a la competitividad.
La gestión del gasto se volvió más ordenada y eficiente. El gasto total del SPNF disminuyó un 5.3%, mientras que el gasto del Gobierno Central cayó un 9.4%, sin afectar la prestación de los servicios públicos esenciales. Más del 80% del gasto público se destinó a salud, educación y protección social, reafirmando el compromiso del Estado con el bienestar de la población.
Al cierre de 2025, las cuentas por pagar del Gobierno Central se redujeron en un 47.7%, pasando de B/.1,976 millones en 2024 a B/.1,034 millones en 2025. Estos saldos corresponden al ciclo normal de ejecución presupuestaria y no representan atrasos, sino que reflejan mejoras sustanciales en la planificación financiera, la disciplina institucional y la transparencia en la gestión de los compromisos del Estado.
La gestión de la deuda también entregó resultados concretos. La prima de riesgo país de Panamá disminuyó un 54%, y la tasa de interés efectiva promedio ponderado de la deuda pública cayó por debajo del 5%, cerrando el año en 4.97%. Esta mejora generó ahorros de cientos de millones de dólares en pagos de intereses y alivió la presión sobre las finanzas públicas.
El resultado fiscal de 2025 confirma que Panamá ha recuperado el control de sus finanzas públicas, ha restaurado el orden en sus cuentas y ha fortalecido su credibilidad, sin detener la actividad económica ni la inversión. El país avanza por una senda de sostenibilidad fiscal, crecimiento y mayor previsibilidad, sentando bases más sólidas para el desarrollo económico y social en los años venideros.


