Dinero

Para las calificadoras Panamá vale más con minería

René Quevedo para la Verdad Panamá 

En la víspera de que el Ejecutivo reenvíe el Contrato Minero a la Asamblea Nacional, conviene analizar la coyuntura socioeconómica y fiscal en la cual se da esta transacción.

La misma fue dramatizada por la tormenta desatada por el pronunciamiento de Fitch Ratings el viernes 29 de septiembre pasado, rebajando la perspectiva de la deuda soberana panameña de Estable a Negativa, el mismo día que se suspendió la discusión del Contrato Minero en la Comisión de Comercio y Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional. Esto no fué casual.

Según Fitch, “La Perspectiva Negativa refleja presiones fiscales persistentes y perspectivas inciertas de consolidación.

El gobierno ha dependido en gran medida de medidas puntuales y maniobras contables para reducir los déficits fiscales durante el último año”.

“Los subsidios al combustible y la electricidad y una creciente factura de intereses están presionando el déficit fiscal en 2023, y una gran expansión del gasto presupuestario en 2024 aumenta el riesgo de un mayor deslizamiento que podría resultar en una trayectoria ascendente de la deuda pública.

El creciente desequilibrio en el subsistema de pensiones de beneficios definidos sigue siendo un riesgo clave a mediano plazo que también podría potencialmente empeorar la carga de la deuda de Panamá”.

La decisión de Fitch tuvotuvo repercusiones inmediatas en los mercados financieros.

El lunes 2 de octubre, la banca de inversión Barclays emitió un Comunicado titulado “Panamá – El panorama fiscal se oscurece”, indicando “Rebajamos la calificación de Panamá a Infraponderada, debido a crecientes retos fiscales y riesgos a mediano plazo para la el Grado de Inversión del país. Recomendamos vender (deuda de) Panamá”

Ese mismo día, JP Morgan indicó que los señalamientos de Fitch Ratings están alineados con las previsiones emitidas por su equipo de analistas a principios del mes de septiembre cuando se advirtió a los inversionistas internacionales sobre los riesgos fiscales que afronta Panamá, toda vez que espera que el déficit fiscal alcance el 3.7% del Producto Interno Bruto (PIB) este año y el 4.5% el próximo 2024.

El 6 de octubre Bloomberg publicó una noticia bajo el título de “Bonos de Panamá cerca de su nivel más bajo en 14 años ante la amenaza de convertirse en un Angel Caído”.

En la misma señala que “La deuda de Panamá se desplomó esta semana, acercándose a su nivel más bajo en 14 años, ante la creciente especulación de que la nación centroamericana se dirige a una rebaja”.

Fitch no fue la primera calificadora en en degradar la perspectiva de la deuda panameña. Moody’s ya lo había hecho en octubre 2022, sustentando su decisión en que el proceso de reducción del déficit requerido para cumplir con las metas de la Ley de Responsabilidad Fiscal será cada vez más complicado, dadas las cada vez mayores presiones de gasto público y la mayor probabilidad de que el gobierno central necesite proporcionar apoyo financiero a la Caja del Seguro Social (CSS) ya que el creciente déficit del programa de beneficios definidos está destinado a consumir sus reservas.

¿Por qué entonces la reacción de los mercados internacionales a la decisión de Fitch?

Fitch fué la primera Calificadora en otorgar a la deuda panameña Grado de Inversión (marzo 2010), y su pronunciamiento el mismo día de la suspensión del Debate del Contrato Minero en la Asamblea (29 de septiembre 2023) no es coincidencia.

La Calificadora revirtió su decisión del 28 de enero 2022, emitida 12 días después de que el Gobierno Nacional anunciara un acuerdo con Minera Panamá para una nueva relación contractual (16.1.2022), acreditando al Canal de Panamá y la exportación minera como las razones fundamentales de su mejora en la calificación. Fitch reiteró esa posición en su Informe del 4 de octubre 2022, donde mantuvo la Perspectiva como Estable.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), desde que Panamá obtuvo su Grado de Inversión (2010 – 2021) entraron al país más de $36,220 millones de Inversión Extranjera Directa (IED), de los cuales, 70% de la cual se centró en 3 sectores, Comercio, Minería y Servicios Financieros, actividades que hoy aportan 65% de las inversiones extranjeras en el país (INEC, 2021), con la Zona Libre de Colón, Minera Panamá y el Centro Bancario como protagonistas.

La ratificación del Contrato con Minera Panamá y la Lista Gris de GAFI marcarán el futuro de la IED en Panamá.

Se espera que con la modificación de las cláusulas polémicas del texto del Contrato se facilite dicha ratificación.

Sin embargo, revertir la decisión de las dos Calificadoras (Fitch y Moody´s) requerirá además la presentación de un plan CREÍBLE de consolidación fiscal.

Urge proyectar confianza de que invertir en Panamá es buen negocio, ya que sin inversión privada, seguiremos produciendo informales.