Salario mínimo: un aumento mal calculado podría generar despidos masivos
Alicia Jiménez advierte que el país está “con el freno de mano puesto” y que un ajuste mal calculado puede disparar el desempleo y hundir a miles en la informalidad
Javier Collins Agnew / La Verdad Panamá
La presidenta de la Federación de Cámaras de Comercio de la República de Panamá (FEDECAMARAS), Alicia Jiménez, cuestionó un eventual alza del salario mínimo, bajo el argumento de que el país no está en condiciones de soportar un aumento que ignore la realidad económica, y un error en la fórmula podría provocar un desborde de desempleo, más informalidad y el cierre silencioso de cientos de micro, pequeñas y medianas empresas que hoy ya están “estranguladas” por la falta de liquidez.
“Más vale un empleo formal y estable que una aspiración insostenible”
Jiménez arrancó clara: la revisión salarial no es un ritual, sino una responsabilidad histórica donde deben pesarse todas las variables técnicas y económicas.
“La mesa es seria, respetuosa y coherente. Pero no podemos llamarnos a engaño: más vale un empleo formal y estable que una aspiración salarial insostenible”, sostuvo.
Recordó que el salario mínimo impacta directamente a las micro, pequeñas y medianas empresas, base del 75% de la economía nacional. “Representamos a 16 cámaras de comercio y todos estamos preocupados. Esta decisión afecta a la población entera”.
Primer freno: empresas sin oxígeno ni liquidez
La empresaria describió un escenario crudo:
Las Mipymes no tienen reservas.
Venden, sí, pero muy por debajo del punto de equilibrio.
Muchas pagan salarios con líneas de crédito, algo que calificó de “inviable y hasta suicida”.
“El flujo de caja está estrangulado. No hay efectivo disponible para compromisos inmediatos. ¿Quién debería pedir un préstamo para pagar salarios? Eso no puede ser”, advirtió.
Segundo freno: desempleo real supera el 11%
Jiménez cuestionó las cifras oficiales y afirmó que el desempleo ya ronda el 11%, con miles de panameños buscando activamente trabajo formal.
“La prioridad ética no puede ser subir el costo de las plazas existentes, sino crear nuevas oportunidades de empleo”, afirmó.
Tercer freno: informalidad del 52%, “un muro” para entrar a la formalidad
La presidenta alertó que más de la mitad del país trabaja sin seguridad social, y que cada aumento en el salario mínimo “actúa como un muro” que impide el salto hacia la formalidad.
“Los costos y la burocracia desincentivan la formalización. Es un escenario real, no creado. Un error nos va a empujar más al subempleo”, enfatizó.
“Estamos perdiendo productividad y talento joven”
Jiménez se detuvo en un punto socialmente explosivo: el subempleo juvenil.
Contó que profesionales recién graduados, finanzas, banca, economía, están vendiendo en las calles porque no consiguen empleo formal.
“Esa persona está subempleada. El país invirtió en su formación, pero no puede insertarse en el sistema económico. Ahí estamos perdiendo productividad efectiva y afectando el PIB”, explicó.
Un aumento mal calculado provocaría despidos masivos
La líder empresarial fue tajante: si se aprueba un incremento sin tomar en cuenta la liquidez real, la informalidad y la contracción económica, el impacto será devastador.
Una simulación técnica reciente mostró que, considerando todos los factores, incluida la cuota patronal, el costo laboral puede aumentar hasta 23%.
“¿De dónde va a salir esa liquidez?”, preguntó.
Y remató con una advertencia escalofriante:
“Si un microempresario tiene 11 colaboradores y la fórmula le obliga a subir costos que no puede cubrir, va a sacrificar uno. Ahora multiplíquelo por miles de microempresas… Ese golpe al desempleo sería enorme”.
Deflación, canasta básica y un país sin demanda
Jiménez aclaró que no hay inflación generalizada, sino deflación de -0.04%, un síntoma de la caída de la demanda agregada.
“No hay liquidez porque hay desempleo y mucha informalidad. La canasta básica sí aumentó 2.5%, pero la economía no está generando suficiente flujo para soportar un aumento del salario mínimo”, dijo.
La posición empresarial: proteger las empresas que existen
La Federación de Cámaras trabaja en una propuesta unificada basada en todos los informes técnicos presentados por las instituciones.
“La prioridad debe ser proteger las plazas que existen, no cerrarlas. Queremos preservar, no empujar a nadie al desempleo ni a la informalidad. Eso es irresponsable”, señaló.
El sector empresarial presentará su postura formal en la mesa de negociación, pero insistió en que cualquier ajuste debe ser medido, sensato y conectado con la realidad del país.
“Ojalá la economía se dinamice, pero hoy el país no aguanta un golpe”
Jiménez reconoció que algunos sectores crecen, pero el grueso de la economía de base, agro, manufactura, logística, Mipymes, sigue bajo presión.
“Cuando cambien las condiciones conversaremos de otra manera. Pero hoy no hay liquidez, hay desempleo alto y un 52% en la informalidad. El país no aguanta un golpe más”, concluyó.
Jiménez cierra con una advertencia seca: Panamá no puede darse el lujo de una decisión apresurada.
Con empresas asfixiadas, jóvenes subempleados y una informalidad récord, cualquier aumento sin rigor técnico puede terminar destruyendo justamente lo que busca proteger: el empleo.


