Saúl Méndez cumple 56 días asilado en la embajada de Bolivia en Panamá
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
Este miércoles 16 de julio, se cumplen 56 días desde que Saúl Méndez, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), ingresó a la embajada de Bolivia en Panamá para solicitar asilo político, en medio de una orden de aprehensión en su contra.
Fue la madrugada del 21 de mayo cuando Méndez, considerado uno de los dirigentes sindicales más influyentes del país, llegó al recinto diplomático, escaló la valla perimetral y entregó una nota escrita al encargado de negocios boliviano, Carlos Javier Suárez Cornejo, solicitando protección humanitaria. Desde entonces, permanece dentro de la sede ubicada en El Cangrejo.
La orden de aprehensión fue girada al día siguiente, el 22 de mayo, por la Fiscalía Segunda contra la Delincuencia Organizada, que investiga a Méndez por presunta estafa agravada y otros delitos relacionados con el manejo de fondos de extrabajadores de Suntracs en Bocas del Toro. Sin embargo, el dirigente sindical sostiene que todo obedece a una persecución política debido a su liderazgo en protestas y luchas sindicales.
El caso escaló rápidamente a nivel diplomático. El 23 de mayo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia confirmó haber recibido la solicitud y notificó formalmente a Panamá, asegurando que aplicaría el principio de no devolución, en respeto a los tratados internacionales sobre asilo. Evo Morales, expresidente boliviano, incluso pidió públicamente al gobierno de Luis Arce concederle el asilo político con prontitud.
Desde entonces, el entorno de la embajada se ha visto marcado por un fuerte despliegue policial, mientras el Consejo Nacional de Refugiados de Bolivia (CONARE) analiza la petición de Méndez, que por ley puede tardar hasta 90 días para resolverse.
Fuentes sindicales aseguraron que Méndez se encuentra bien de salud y en espera de la resolución. El mes pasado dirigentes de Suntracs, lo visitaron para expresarle respaldo y confirmar que continúa al frente de la organización de manera virtual.
Mientras se completa el proceso, la situación de Saúl Méndez sigue generando atención nacional e internacional, pues su figura representa un símbolo de resistencia sindical, aunque para otros sectores su caso constituye un reflejo de la falta de transparencia en el manejo de fondos gremiales.
Por ahora, el líder de Suntracs permanece en la embajada de Bolivia, bajo asilo diplomático y a la espera de una decisión que defina su futuro político y judicial en Panamá.


