Se apaga el subsidio y ENSA enciende el cobro: la tarifa eléctrica sube en 2026
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El fin del subsidio estatal que contuvo las tarifas eléctricas marca el inicio de un nuevo ciclo de aumentos en la factura de miles de usuarios, pese a que ENSA insiste en presentar el ajuste como limitado y controlado.
La Empresa de Distribución Eléctrica ENSA confirmó que a partir del 1 de enero de 2026 entrará en vigor el nuevo pliego tarifario del servicio eléctrico correspondiente al primer semestre del año, un escenario condicionado por el vencimiento del Fondo de Estabilización Tarifaria (FET) adicional, el subsidio con el que el Estado amortiguó durante meses el impacto real de las tarifas.
De acuerdo con la empresa, el 71.5% de sus clientes no percibirá un aumento en su factura eléctrica.
Este grupo está compuesto principalmente por usuarios residenciales con consumos entre 0 y 300 kilovatios hora (kWh), que continúan recibiendo el FET ordinario.
Sin embargo, el alivio tiene límites claros y deja fuera a un segmento creciente de usuarios.
Los clientes que superen los 300 kWh mensuales enfrentarán un incremento promedio del 2.74% en su facturación, cifra que puede variar según la tarifa aplicable y el nivel de consumo.
ENSA presenta este ajuste como moderado, aunque reconoce que el monto final dependerá directamente del uso de energía en cada hogar.
En su comunicación oficial, la empresa exhorta a los usuarios a “mantener su consumo por debajo de los 300 kWh” para evitar incrementos, trasladando el peso del ajuste a los hábitos del cliente, en un contexto marcado por altas temperaturas, expansión urbana y una creciente dependencia de equipos eléctricos en los hogares.
ENSA atribuye el escenario actual a la suspensión tarifaria ordenada por la Corte Suprema de Justicia en octubre de 2024, medida que según la distribuidora, obligó a aplicar una tarifa desactualizada y generó costos acumulados que pusieron en riesgo la sostenibilidad de la cadena del sector energético.
Para contener ese desfase, el Gobierno aprobó el FET adicional, vigente entre julio y diciembre de 2025, subsidio que no fue prorrogado para el período de enero a junio de 2026.
Con la salida de ese apoyo estatal, el ajuste vuelve a recaer directamente sobre el consumidor. La estabilidad anunciada por ENSA queda ahora supeditada a un consumo controlado y a un subsidio parcial que no alcanza a todos los clientes.
Actualmente, ENSA atiende a 548,535 clientes, de los cuales el 81% se concentra en la provincia de Panamá y el 57% en el área metropolitana, lo que amplifica el impacto de cualquier variación tarifaria, por mínima que se presente en términos porcentuales.
Aunque la empresa reitera su compromiso con la transparencia, la información oportuna y la mejora continua del servicio, el mensaje de fondo es inequívoco: el subsidio se apaga, el margen de protección se reduce y la factura eléctrica entra en una nueva etapa de presión a partir de 2026.


