Senniaf: albergue de Farfán entre improvisación, evasiones de menores y alertas Amber en gestión de Graciela Mahuad
Javier Collins / La Verdad Panamá
Una serie de hallazgos técnicos sobre la remodelación del centro transitorio de Farfán, destinado a albergar menores bajo custodia de la SENNIAF, expone deficiencias estructurales, falta de planificación y posibles irregularidades en la ejecución de la obra, desarrollada en el año 2021, durante la administración de la entonces directora .
La exdirectora Graciela Mahuad fue designada en medio del escándalo que estalló durante la administración del expresidente Laurentino Cortizo cuando se revelaron graves abusos y maltratos en albergues del país. Su llegada se dio tras un concurso público en el que prometió una profunda reingeniería institucional y reformas estructurales que, según diversas críticas, no se materializaron al término de su gestión.
De acuerdo con una cronología detallada y un informe técnico elaborado tras varias inspecciones, el proyecto se habría iniciado sin planos completos, sin información técnica suficiente y con una orden de compra ya adjudicada, situación que encendió las alarmas del equipo evaluador.
Un inmueble revertido para uso social
El edificio intervenido corresponde al bien revertido No. 6303, ubicado en el sector de Farfán, corregimiento de Veracruz, el cual fue entregado en calidad de uso y administración a la SENNIAF por la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos del Ministerio de Economía y Finanzas.
Según información oficial de la entidad, la asignación del inmueble respondió a la necesidad de habilitar espacios de albergue para adolescentes, en el contexto de la pandemia, y se concretó tras una solicitud formal realizada por la propia directora Mahuad, quien buscaba nuevas estructuras en áreas revertidas para ampliar la capacidad institucional.
El objetivo era desarrollar en el sitio un Centro de Atención Especializada para Niñas y Adolescentes, con servicios integrales que incluían atención psicológica, trabajo social y enfermería.
Hallazgos que comprometen la seguridad
Durante una inspección realizada el 18 de octubre de 2021 por un equipo conformado por ingeniera civil, arquitecta y especialistas técnicos, se detectaron múltiples fallas que comprometen la seguridad del inmueble:
Problemas estructurales en vigas y columnas
Instalación prevista de tuberías de PVC expuestas para sistema eléctrico
Deficiencias en aleros
Ventanas con vidrio no seguro
Ausencia de pruebas en el sistema de plomería
Al inspeccionar el ático, el equipo encontró condiciones aún más preocupantes:
Presencia de fibra de vidrio
Posible asbesto
Infestación de comején
Deterioro general del área
Estos elementos, según el informe, ponían en riesgo tanto la inversión pública —que superó los 100 mil balboas entre ejecución y adecuaciones posteriores— como la integridad de los menores que serían alojados en el lugar.
A ello se suma que, según fuentes vinculadas a informes internos y registros de autoridades, en estas instalaciones se registraron múltiples evasiones de niñas menores de edad, casos que incluso dieron lugar a activaciones de alertas Amber replicadas en redes sociales, evidenciando fallas graves en los mecanismos de custodia y seguridad del centro.
Contratistas sin respuestas
Al momento de la inspección, los contratistas aseguraron que solo ejecutaban lo establecido en la orden de compra y desconocían las observaciones técnicas realizadas, evidenciando una desconexión entre la ejecución de la obra y los criterios técnicos necesarios para garantizar condiciones adecuadas.

El documento también destaca que, pese a las advertencias realizadas ese mismo día, los responsables del proyecto no volvieron a contactar al equipo técnico.
Obra arrancó sin advertencias previas
La empresa Compañías Asociadas, S.A., encargada de la obra mediante el acto público No. 2021-1-34-134-08-CM-006611, inició trabajos el 15 de octubre de 2021 sin haber realizado observaciones previas sobre el estado del inmueble.
No fue sino hasta el 25 de octubre de ese mismo año que la empresa emitió un informe señalando la necesidad de adecuaciones “indispensables” para que el edificio cumpliera condiciones mínimas de seguridad para albergar niños.
Sin planos, pero con obra en marcha
La cronología revela que la institución no contaba con planos del inmueble, apenas un bosquejo básico. Incluso, funcionarios admitieron no disponer de información técnica completa del lugar.
A pesar de ello, se avanzó en la adjudicación, ejecución y planificación del uso del inmueble como centro transitorio.
Advertencias ignoradas
Desde el 12 de octubre de 2021, el equipo técnico ya había advertido sobre la necesidad de realizar un levantamiento detallado y adecuaciones profundas antes de habilitar el espacio para menores.
Sin embargo, las observaciones no detuvieron el avance del proyecto impulsado durante la gestión de Mahuad, que finalmente no cumplió su propósito y tuvo que ser cerrado.
De acuerdo con una fuente interna que participó en la elaboración de informes institucionales durante ese periodo, la insistencia en habilitar el albergue pese a las advertencias técnicas podría derivar en eventuales responsabilidades de carácter penal, al configurarse posibles afectaciones patrimoniales al Estado y riesgos directos a la integridad de menores bajo tutela pública, aspectos que —según la misma fuente— deberían ser evaluados por las autoridades competentes.


