Usuarios de Digicel podrían quedar desprotegidos tras cierre de operaciones de la telefónica
Javier Collins Agnew / La Verdad Panamá
Los miles de usuarios de la empresa telefónica Digicel, se encuentran en un limbo y en total indefensión ante posibles incumplimientos, tras el anuncio del cierre de operaciones de esta compañía en Panamá.
El presidente de la Unión de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), Pedro Acosta, recordó que la Acodeco autorizó a la compañía Cable and Wireless la compra de la empresa Claro, situación que molestó a la telefónica Digicel y anunció el cierre de operaciones.
Ante este panorama, los miles de usuarios de la compañía entran en un limbo al desconocer cuál será su futuro con la salida de la compañía del mercado panameño, sostuvo Acosta.
¿A quién apela el usuario, mientras se dé la salida de la empresa de Panamá y quién garantiza la estabilidad del servicio y que se cumplan todas los responsabilidades de la empresa hasta el último minuto, antes de su retiro? se preguntó el dirigente.
Acosta dijo que ahora mismo no hay ninguna certeza de quién va a velar por los derechos del usuario, durante este tiempo en que la empresa prepara sus maletas, para salir del país.
«Ellos se van y vendrá otra empresa, mientras el usuario siempre va a quedar indefenso y totalmente inseguro y ahora mismo están en un limbo y no saben quién garantizará el cumplimiento de las obligaciones de la compañía», destacó.
El presidente de Uncurepa dijo que los usuarios de Digicel ya sean prepagos o contratos no saben si van a decrecer las responsabilidades de la empresa, por lo que tiene que haber una autoridad que garantice el 100% del cumplimiento de la empresa hasta el último minuto que esté aquí.
La empresa tiene una inversión de 661 millones de dólares, brinda empleos directos a 170 personas y tiene cerca del 10 por ciento del mercado celular.
Digicel cuestionó a la autoridad por aprobar la concentración de Claro y Cable and Wireless, pues habrá un conflicto de intereses, al tener el Estado una participación de hasta el 49 por ciento en la empresa resultante y ésta controlaría entre el 56% y el 70% del negocio celular.


