Violencia desbordada: Gobierno descuida seguridad ciudadana por protestas mientras el crimen común se fortalece, advierte Isaac Brawerman
Javier Collins Agnew / La Verdad Panamá
El abogado Isaac Brawerman, presidente de la Asociación de Propietarios de Armas de Panamá, ofreció un duro y detallado análisis sobre el preocupante deterioro de la seguridad ciudadana en el país.
En sus declaraciones, Brawerman responsabilizó al Estado panameño de abandonar a los ciudadanos ante una creciente ola de delincuencia común, mientras concentra sus recursos en el combate al narcotráfico y el control de protestas.
“La Policía Nacional está desgastada. La mayoría de sus unidades está siendo utilizadas en operativos de control de multitudes por los constantes bloqueos y manifestaciones. Eso ha dejado a las comunidades prácticamente solas frente al crimen”, sentenció el abogado.
Estrategia mal dirigida
Brawerman criticó fuertemente la estrategia de seguridad implementada por los últimos gobiernos, señalando que se ha abandonado el patrullaje preventivo que históricamente ha sido más efectivo para disuadir el delito y se ha sustituido por retenes estáticos que los delincuentes aprenden a evadir con facilidad.
“La delincuencia estudia los puntos fijos y actúa donde no hay presencia policial. Sin una estrategia dinámica, con rondas constantes e impredecibles, estamos entregando las calles a los criminales”, dijo con preocupación.
Educación ausente, violencia presente
El presidente de la Asociación de Propietarios de Armas apuntó también al colapso del sistema educativo como un factor clave del aumento en los delitos callejeros, especialmente entre menores de edad.
“La raíz del problema es la falta de educación. Muchos jóvenes no conocen otra forma de vida que no sea el delito, porque el sistema no les ha dado herramientas. Y cuando además se paralizan las clases como método de protesta, el panorama se agrava aún más”, advirtió.

Contrabando de armas ignorado
Otro de los puntos alarmantes del análisis de Brawerman fue el tráfico ilícito de armas, una problemática que asegura ha sido completamente desatendida por el Estado.
“No existe una fiscalía dedicada al contrabando de armas. Todo el aparato judicial y de inteligencia se concentra en el narcotráfico, mientras las pandillas se arman con facilidad y salen a sembrar el terror. El crimen organizado está un paso adelante, y el Estado parece no querer alcanzarlo”, reclamó.
Crimen común desatendido
A juicio de Brawerman, el enfoque en el narcotráfico ha desprotegido al ciudadano común. “A la gente no le preocupa si incautan droga en el puerto, lo que quiere es no ser asaltada saliendo de su casa o en la parada de bus. Pero eso no es prioridad para las autoridades”, señaló.
También criticó la falta de inversión en inteligencia para combatir el crimen común, el pandillerismo y las bandas que azotan comunidades enteras.
“La inteligencia policial no se usa para estos casos. ¿Dónde están las unidades que investigan robos a minisúper o los que disparan en plena luz del día? No existen”, dijo.
“Toques de queda no sirven”
Brawerman se mostró escéptico ante medidas como los toques de queda impuestos en algunos sectores del país, calificándolos de ineficaces y perjudiciales para la economía.
“No se puede permitir que los horarios de operación de los comercios los dicte el miedo a la delincuencia. Los criminales no respetan leyes, mucho menos un horario. Eso lo único que hace es paralizar aún más al país”, sostuvo.
Videovigilancia y colaboración ciudadana
Como parte de sus propuestas, el abogado sugirió fortalecer el sistema de cámaras de seguridad y aprovechar tecnología disponible en negocios y residencias particulares.
Aplaudió el proyecto de la Alcaldía de Panamá que busca integrar cámaras privadas al centro de videovigilancia, lo cual calificó como una estrategia viable y de bajo costo para aumentar el monitoreo.
Finalmente, Brawerman hizo un llamado a la ciudadanía a mantenerse vigilante y denunciar el delito, aunque reconoció que no se puede esperar que los ciudadanos sustituyan al Estado.
“Estamos pagando impuestos para vivir seguros, no para escondernos detrás de rejas”, puntualizó.
Isaac Brawerman no solo expresó su preocupación como abogado, sino como ciudadano. “Vamos de mal en peor”, concluyó.


