Judiciales

Testigo implica a Federico Suárez en pagos ligados al grupo Martinelli a través de cuentas en Andorra

Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá

El juicio del caso Odebrecht tomó un giro explosivo cuando el testigo colaborador Mauricio Cort reveló que el entonces ministro de Obras Públicas, Federico José Suárez, le solicitó abrir un canal financiero en Andorra para mover millones de dólares que, según le explicó, formaban parte de una “liquidación societaria con el grupo Martinelli”.

La declaración, rendida bajo juramento, dejó al descubierto un esquema que utilizó contratos “de cobertura”, sociedades offshore y cuentas bancarias en Europa para recibir y administrar fondos fuera del radar local.

Cort narró que fue citado al despacho del ministro a mediados de 2010.

“El señor José Federico Suárez me indica que estaba procediendo a llevar a cabo una liquidación societaria con el grupo Martinelli y me pregunta si yo tenía facilidad para ayudarlo en Andorra porque le habían solicitado pagar parte de esa liquidación”, declaró.

Según el testigo, Suárez buscaba un vehículo para canalizar pagos en el extranjero y le pidió datos de una sociedad que pudiera servir como intermediaria financiera.

“Me preguntó si le podía dar los datos de la sociedad que sería utilizada para el propósito… y después me entrega un sobre con un contrato ya suscrito que serviría como soporte para recibir las sumas”, explicó Cort.

Contratos como fachada

Durante el interrogatorio, Cort admitió que los contratos no reflejaban la operación real.

“La literalidad del contrato era brindar servicios de asesoría financiera. La realidad del contrato era servir de cobertura para la recepción de los fondos”, confesó.

Ese contrato permitió que la cuenta de Core Business Brokers en la Banca Privada de Andorra comenzara a recibir dinero proveniente primero de Cliffi Services Limited y luego de Aeon Group, siempre bajo instrucciones de Suárez.

“Toda la relación en este tema fue siempre con el señor Federico Suárez”, reiteró.

Los ingresos empezaron entre agosto y septiembre de 2010 y se extendieron hasta 2013.

“El monto deberá estar en torno entre los 4 y 5 millones de dólares”, precisó.

Liquidación con el “grupo Martinelli”

Uno de los puntos más delicados del testimonio es que Cort aseguró que la justificación de esos pagos era una terminación de relaciones comerciales con el grupo Martinelli, nombre que introduce directamente al expresidente Ricardo Martinelli en la narrativa del esquema financiero.

“Se me indicó que era una liquidación societaria con el grupo Martinelli y que ese contrato era el mecanismo de pago que se podía utilizar”, afirmó.

Cort reconoció que Suárez nunca le presentó documentos que probaran formalmente esa liquidación.

“No me presentó ninguna documentación, fue una conversación. Yo tenía conocimiento previo de que tenían una relación social”, dijo.

Aun así, el mecanismo fue aprobado por la banca andorrana con base en el contrato de “asesoría”.

Mandato para mover el dinero

El testigo explicó que no solo recibió los fondos, sino que ejecutó pagos por orden directa del exministro.

“En función de un mandato que él me otorga, yo me haría cargo de realizar pagos a terceras personas conforme a sus instrucciones”, declaró.

Entre los destinos mencionó pagos a sociedades como Rock Capital Group y operaciones inmobiliarias en Panamá, incluyendo la compra de un apartamento en el PH Mediterráneo.

“La transacción se hizo por instrucción del señor Federico Suárez para una operación de compraventa de un apartamento en la ciudad de Panamá”, sostuvo.

Andorra como eje

Cort confirmó que la estructura giraba alrededor de la Banca Privada de Andorra, donde ya tenía cuentas.

“Tengo relación con Banca Privada de Andorra como cuentahabiente desde febrero de 2010… y con ese soporte el banco autorizó recibir dinero”, explicó.

También reconoció que era beneficiario final de varias sociedades usadas en el esquema.

“El beneficiario final de las sociedades era yo, distinto es que por mandato los beneficiarios fueran terceras personas”, dijo.

Las revelaciones colocan a Federico Suárez como gestor directo del esquema financiero y vinculan la operación con una liquidación atribuida al grupo Martinelli, lo que introduce una dimensión política de alto voltaje dentro del proceso Odebrecht.

El propio Cort cerró su relato con una admisión que resume el peso de lo que ocurrió:

“Tomé la decisión de seguir adelante con lo que se me pidió, y todavía las consecuencias de esa mala decisión las sigo pagando el día de hoy”.

Con este testimonio, el juicio no solo examina contratos y cuentas, sino que desnuda cómo desde el poder se habrían usado estructuras internacionales para mover millones fuera del país.