Adiós a los Yanquis
Por: Harmodio Arrocha Jr.
La realidad es que los Yanquis de Nueva York no alcanzaron el nivel de los Toronto Blue Jays para retarlos.
Toronto dominó por completo la Serie Divisional de la Liga Americana frente a unos Yanquis que murieron necesitados de más de sus abridores, de un relevo que mostró fragilidad y, sobre todo, de un bateo cuya pólvora se apagó en el momento clave.
Fue un triunfo muy merecido para Toronto, que supo aprovechar al máximo el factor casa, asegurando los dos primeros juegos de la serie, donde anotaron 23 carreras y aplastaron a dos abridores yanquis que habían brillado en la temporada regular.
Entre los factores claves del éxito de Toronto destacó el trabajo del poderoso bateador dominicano Vladimir Guerrero Jr., imparable y claramente el más valioso de la serie.
Además, en el cuarto juego se evidenció la efectividad del bullpen de los Blue Jays, que logró apretar las tuercas, y la defensa del equipo, que mejoró considerablemente, también merece reconocimiento.
El béisbol es un juego de muchas piezas en movimiento, y en ese sentido hay que darle todo el crédito al mánager de Toronto, John Schneider, especialmente en el cuarto juego, donde utilizó todo su bullpen para neutralizar los bates de los Yanquis.
En cambio, el cuestionado piloto Aaron Boone solo acertó en sus decisiones durante el tercer juego, confiando en el brazo de su joven lanzador Cal Schlittler.
Como estratega, Boone falló: prefirió “morir con su gente”, no dio oportunidades a otros jugadores y tampoco supo sacar provecho de las estadísticas.
No le dio chance al panameño Chema Caballero, un jugador cuya velocidad en las bases podría haber ofrecido a los Yanquis una alternativa distinta a la dependencia del jonrón.
La sequía continúa: ya son 16 años sin ganar un anillo de Serie Mundial.
¿Y ahora qué pasará con los Yanquis? ¿Seguirá Boone al mando? ¿Qué cambios serán necesarios para que Nueva York vuelva a ser competitivo?.


