Alexandra Brenes presenta denuncia penal contra Ana Fábrega y destapa crisis interna en el Senniaf
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
La diputada Alexandra Brenes encendió las alarmas sobre el manejo de la Senniaf al presentar una denuncia penal contra su directora, Ana Fábrega, y otros funcionarios, por presuntos delitos de abuso sexual, maltrato a menores y omisión en el cumplimiento de funciones públicas.
La acción judicial no solo apunta a irregularidades en el Centro de Atención Integral de Tocumen, sino que deja al descubierto una crisis interna dentro de la institución encargada, paradójicamente, de proteger a la niñez panameña.
Brenes llegó a la Procuraduría General de la Nación acompañada de César Augusto Pérez, exdirector de Prevención del Senniaf, quien reveló que fue desvinculado tras insistir en que se investigaran anomalías detectadas en el centro donde permanecen niños bajo custodia del Estado.
“Venimos a interponer una denuncia por presuntos delitos contra menores, por maltrato y por el incumplimiento de funciones públicas”, sostuvo Brenes, al tiempo que cuestionó que las advertencias internas fueran ignoradas por la administración de Fábrega.
“Falta de confianza” tras alertar
Pérez aseguró que su salida fue justificada bajo el argumento de “falta de confianza”, luego de elevar informes formales a la directora del Senniaf.
“Todo está por escrito. No es para atacar, es para mejorar la situación de nuestros chicos. Yo reporté, insistí y hablé con la directora. Lo que recibí después fue una carta de separación”, declaró.
El exfuncionario afirmó que posee documentación y está dispuesto a testificar ante el Ministerio Público, señalando que las alertas sobre el centro fueron desestimadas por la administración de Ana Fábrega.
Sombra sobre la gestión
La denuncia pone en entredicho la conducción del Senniaf y el sistema de supervisión interna bajo la gestión de Fábrega, especialmente cuando se trata de menores en condición de vulnerabilidad.
Para Brenes, el caso no puede manejarse como un trámite más: “Aquí hay niños bajo responsabilidad del Estado y no se puede mirar para otro lado cuando surgen denuncias graves”.
Ahora será el Ministerio Público el que determine si hubo negligencia, encubrimiento o responsabilidades penales dentro de una institución que debería ser sinónimo de protección y no de escándalo.
Mientras tanto, el nombre de Ana Fábrega queda directamente bajo escrutinio público, no por discursos, sino por denuncias formales que obligan a revisar qué está pasando puertas adentro del Senniaf.


