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Con banderas y flores miles parten al interior tras el inicio de las fiestas patrias

Javier Collins Agnew

La Verdad Panamá

Desde tempranas horas la Terminal Nacional de Transporte de Albrook esra registrado un notable incremento en el flujo de pasajeros rumbo al interior del país, en vísperas del largo fin de semana por las fiestas patrias.

El movimiento, que según voceros de la terminal se mantiene en constante aumento desde el mediodía del viernes marca el inicio de uno de los desplazamientos más significativos del año, impulsado por la conmemoración del 2, 3 y 4 de noviembre, fechas que exaltan la identidad nacional y en donde se recuerda a los seres queridod que ya partieron.

Filas de viajeros, equipajes, niños con banderas y vendedores ambulantes formaron parte del colorido escenario habitual que se repite cada año, cuando miles de panameños aprovechan el feriado para reencontrarse con sus raíces y con sus seres queridos.

Entre ellos está Rosa Mendoza, una capitalina que viaja hacia Chitré con una emoción visible en el rostro.

“Voy a ver a mis sobrinos que van a desfilar en las fiestas patrias; ellos practican desde hace semanas y no podía perderme ese momento”, comentó mientras aguardaba la salida de su autobús.

“Estas fechas me llenan de orgullo. Panamá es un país pequeño, pero con un corazón enorme”.

Otro viajero, don Eusebio Villarreal, de 67 años, también esperaba su turno para abordar un bus con destino a Chiriquí. Cada año repite el viaje, no solo por tradición, sino por amor.

“Voy a visitar la tumba de mi madrecita. Ella amaba las fiestas patrias, decía que en noviembre el alma se vestía de bandera”, expresó con voz pausada, mientras sostenía un ramo de flores envuelto en plástico.

“Para mí, es una forma de rendirle homenaje y agradecerle todo lo que soy”, señalo.

A unos metros, entre risas y mochilas, Camila Rodríguez, una universitaria de 21 años, se preparaba para su primer viaje sola al interior.

Con su bandera doblada sobre los hombros y un sombrero pintao que le regaló su abuelo, dijo sentirse parte de algo más grande.

“Quiero vivir las fiestas patrias en Las Tablas. Siempre las veía por televisión, pero ahora quiero sentirlas allá, con la gente, con el tamborito y el orgullo de ser panameña”, señaló.

“En un país con tantos problemas, estas fechas nos recuerdan lo que aún nos une”, destacó con una mirada positiva hacia el porvenir.

Según fuentes de la administración de la terminal, se espera que más de 100 mil personas se movilicen durante el fin de semana, siendo los destinos más concurridos las provincias de Herrera, Los Santos, Veraguas y Chiriquí.

El incremento de la demanda ha llevado a reforzar la operación de las rutas con buses adicionales y horarios extendidos.

Las autoridades recomiendan a los usuarios viajar con tiempo, asegurar sus pertenencias y mantener la calma ante la alta afluencia de pasajeros que se mantendrá hasta el lunes 3 de noviembre.

A medida que los buses se alejan de la ciudad, las luces de la terminal se confunden con las de la esperanza.

Algunos parten para celebrar la independencia; otros, para reencontrarse con los suyos o dejar flores sobre una tumba.

En ambos casos, el sentimiento es el mismo: un amor profundo por la patria y por los que ya no están, unidos por el rojo, blanco y azul que ondea en el corazón de cada panameño.