Defensas ponen bajo fuego cruzado al perito financiero y cuestionan su idoneidad
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El caso Odebrecht entró este jueves en terreno minado. En su décimo día de juicio, el perito financiero Antonio Lin quedó bajo fuego cruzado cuando nueve abogados defensores extendieron durante toda la jornada un contrainterrogatorio destinado no solo a revisar el rastro del dinero, sino a poner en duda su idoneidad profesional y la inconsistencia técnica del informe que sustenta la acusación por blanqueo de capitales.
La audiencia, que inicialmente estaba prevista hasta horas del mediodía, fue ampliada por decisión del tribunal con el fin de avanzar en la evacuación del testimonio pericial, considerado uno de los ejes de la teoría del Ministerio Público.
Lin expuso las supuestas triangulaciones de fondos provenientes de Odebrecht, canalizados mediante sociedades, cuentas bancarias y operaciones financieras vinculadas a personas naturales y jurídicas, entre ellas la empresa Importadora Ricamar.
Durante el desarrollo del interrogatorio, la juez llamó la atención a las partes al recordar que el propósito de la prueba pericial no es la simple lectura del expediente, sino la explicación técnica que permita relacionar los movimientos financieros con la presunta comisión del delito.
En ese contexto, se insistió en que el perito debe aportar valor analítico, no limitarse a repetir cifras, fechas o sumatorias ya contenidas en su informe.
Las defensas centraron buena parte de sus cuestionamientos en la metodología utilizada por el especialista, alegando ausencia de verificación contable individualizada para cada uno de los señalados y posibles debilidades en la construcción del recorrido del dinero.
También se discutió el alcance real del peritaje para identificar a los beneficiarios finales de los fondos, un punto neurálgico en los casos de blanqueo de capitales.
En medio del debate se hizo referencia a recientes criterios judiciales que limitan el acceso a la información sobre beneficiarios finales de sociedades contratistas del Estado.
Abogados presentes explicaron que, aun así, el peritaje no se apoya en los libros internos de las empresas, sino en el tránsito del dinero dentro del sistema financiero, aspecto que será clave al momento de valorar la prueba.
La Fiscalía, representada por la fiscal Ruth Morcillo, defendió la solidez del informe financiero, mientras que las defensas buscaron desacreditar tanto las fuentes como la idoneidad técnica del perito.
Este choque de teorías es parte central del proceso: el Ministerio Público procura acreditar su hipótesis de blanqueo, y los abogados intentan desmontarla pieza por pieza.
La sesión concluyó a las 5:46 de la tarde. Para este viernes se anunció la continuación de las repreguntas pendientes y la posible culminación del testimonio del perito Lin.
A la Fiscalía aún le restan al menos dos testigos por evacuar dentro de esta etapa probatoria.
Con la prueba pericial entrando en su tramo decisivo, el juicio Odebrecht empieza a perfilar el escenario donde cada parte ensamblará su teoría del caso rumbo a los alegatos finales, en un proceso donde no solo se discute el camino del dinero, sino si ese recorrido basta para probar el delito que mantiene en vilo a la justicia panameña.


