El Eurogrupo, listo para desempolvar su arsenal contra la crisis energética por la guerra en Irán
«Estamos abiertos a discutir medidas en función de cómo la crisis se manifieste en las próximas semanas. Tenemos una caja de herramientas que utilizamos (…) en 2022 con la invasión de Rusia a Ucrania, pero no estamos ahí todavía. Estamos siguiendo la situación y somos también conscientes de que hay que ajustar y adaptar estas herramientas», dijo el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis.
Los ministros europeos abordaron este lunes el posible impacto económico de la guerra desatada por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y la represalia de Teherán sobre países del golfo Pérsico, que ha disparado los precios del crudo y el gas y paralizado el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz.
Los socios coinciden en que es necesario monitorizar de cerca una situación extremadamente incierta y volátil y anticipan que el impacto para la economía europea será mayor cuanto más dure el conflicto. Si se prolonga, derivará en un aumento de la inflación motivado por el encarecimiento de la energía y en una baja actividad económica, explicó el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis.
«Por eso es importante desescalar el conflicto lo antes posible. Cuanto antes pase, más contenido será el impacto sobre la economía global», dijo.
El ministro español de Economía, Comercio y Empresa Carlos Cuerpo, destacó que el efecto económico de la guerra ya se nota en los bolsillos de los españoles dada la subida de precios de la gasolina y el gasóleo y aseguró que el Gobierno actuará para proteger a ciudadanos y empresas en función de cómo evolucionen los acontecimientos.
«Tenemos claras cuáles son las medidas que pueden aplicarse y vamos a ir poniéndolas sobre la mesa en función de cómo se vaya desarrollando la situación», dijo Cuerpo, quien también señaló que cuentan con la experiencia por la guerra en Ucrania.
También su homólogo irlandés, Simon Harris, abogó por ir «paso a paso» a la hora de adoptar medidas puesto que «es difícil predecir si (este conflicto) va a durar días, semanas o meses» y «se requiere una respuesta muy diferente» dependiendo de qué escenario se materialice.
«Tenemos que tener mucho cuidado de que la medicina que administremos sea la correcta», dijo.
En respuesta a la crisis por la guerra en Ucrania, que disparó la inflación de la eurozona por encima del 10 %, Bruselas dio flexibilidad a los países miembros para aprobar ayudas públicas, desde subvenciones directas a rebajas de impuestos pasando por líneas de avales a empresas.
Liberación de reservas
A nivel internacional, una de las medidas ejecutadas en 2022 fue la liberación de reservas estratégicas de petróleo para suavizar el aumento de precios, algo que el G7 ha vuelto a poner este lunes sobre la mesa.
El ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, cuyo país ostenta actualmente la presidencia rotatoria de este foro, convocó una reunión telemática del G7 antes de celebrarse la del Eurogrupo, tras la cual informó de que están dispuestos a adoptar «todas las medidas necesarias» para estabilizar los mercados de hidrocarburos.
«Dejamos abierta la opción de liberar reservas nacionales de petróleo. No es el momento adecuado para ello todavía, pero estamos abiertos, incluida Alemania, a poner en marcha un procedimiento coordinado en el momento adecuado», dijo su homólogo alemán, Lars Klingbeil.
La liberación de las reservas estratégicas de crudo en coordinación con la Agencia Internacional de la Energía (AIE) es una de las posibles líneas de actuación que citó Dombrovskis y también cuenta con el respaldo del ministro español de Economía.
Desde su creación en 1973, la AIE ha coordinado en cuatro ocasiones la liberación de petróleo almacenado para atajar episodios de incrementos bruscos del precio del crudo. La última fue precisamente en 2022, cuando se sacaron al mercado un total de 180 millones de barriles para garantizar el suministro tras la agresión de Rusia sobre Ucrania.
Las otras tres veces fueron en 1991, en plena guerra del golfo Pérsico; en 2005 por los efectos de los huracanes Katrina y Rita en Estados Unidos, y en 2011 como consecuencia de la guerra civil en Libia.
La semana ha comenzado con otro nuevo repunte en el precio del barril de rent, de referencia en Europa, hasta superar los 118 dólares, aunque perdió impulso con el paso de las horas hasta situarse en torno a 100 dólares.
Foto EFE


