“El tejido social panameño está destruido”: criminalista exige reingeniería total en la Policía y resurrección de la PTJ
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
Pobreza, desigualdad y abandono: la mina de la delincuencia
El criminalista Álvaro Menéndez lanza una alerta severa sobre la crisis de seguridad que atraviesa el país: “El tejido social panameño está destruido”. A su juicio, la pobreza, la marginación y la desigualdad económica son la materia prima de la delincuencia que asfixia a las comunidades.
“La falta de oportunidades laborales para la juventud, las familias disfuncionales y la influencia de grupos negativos en las llamadas áreas rojas son factores que empujan al delito”, señaló Menéndez, quien no vacila en afirmar que Panamá está criando su propio monstruo social.
Una Policía sin frenos ni dirección
El experto sostiene que la Policía Nacional está en estado crítico y requiere una reingeniería urgente.
“No es posible que el estamento de seguridad no tenga los instrumentos ni herramientas suficientes para la prevención”, reclamó.
Relató un episodio ocurrido en Bella Vista: “Una madrugada hubo una tremenda balacera. Cuando se llamó a la Policía, respondieron que no tenían unidades disponibles… y la subestación está a media cuadra”.
Menéndez denunció además que algunas zonas policiales dependen de autos alquilados, pero que el Estado mantiene una alta morosidad en el pago de esos arriendos: “Flaco favor le están haciendo a la seguridad ciudadana si ni siquiera pagan esas deudas”, advirtió.
La desaparición de la PTJ: el crimen perfecto
El criminalista fue tajante al señalar que Panamá retrocedió más de 15 años en investigación científica desde la desaparición de la Policía Técnica Judicial en 2007.
“Desde entonces no estamos realizando las investigaciones científicas que el Ministerio Público necesita bajo el nuevo sistema penal acusatorio”, lamentó.
Cuestionó, además, que un policía primer interviniente pueda levantar indicios en una escena criminal usando un formulario de flagrancia: “Eso viola el manual de cadena de custodia aprobado en 2016. Solo una persona idónea debe manipular la evidencia”.
Nuevo director del Instituto de Medicina Legal: un reto monumental
Menéndez valoró la reciente designación de un nuevo director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, pero le advirtió que tiene un desafío “muy grande” por delante.
“Debe crear la oficina de investigaciones judiciales como se proyectó originalmente. En Panamá no hay una investigación científica como tal”, subrayó.
También criticó que la criminalística esté subordinada a la medicina forense: “No puede ser que una ciencia esté bajo otra. La criminalística necesita independencia y recursos”.
Ministro militar, director empresario: falta de visión en seguridad
Consultado sobre el liderazgo del Ministerio de Seguridad y la Dirección de la Policía, el criminalista no se guardó nada.
“El ministro es militar, y no sé si tiene conocimiento en políticas criminológicas. El director, por su parte, es empresario. No creo que tenga formación policial”, sostuvo.
Para Menéndez, el país vive en un entorno violento, producto de las secuelas de la invasión de 1989, y las autoridades han perdido el rumbo para revertir esa cultura agresiva.
“Un delincuente con un AR-15 y una policía sin gasolina”
“Algo está ocurriendo a espaldas de todos”, alertó. “No entiendo cómo un delincuente puede tener un AR-15 mientras la policía no tiene vehículos o recursos básicos”.
El experto pidió fortalecer la inteligencia policial y judicial, sin los prejuicios del pasado. “Hay que dejar los traumas del antiguo G-2. Nadie quiere eso de vuelta, pero sí necesitamos inteligencia en los barrios, en las fronteras, aeropuertos y puertos”, enfatizó.
“Volvamos a la PTJ o seguiremos dando tumbos”
Menéndez concluyó con una sentencia directa:
“Si no recuperamos una Policía Técnica Judicial con presupuesto propio y personal capacitado, seguiremos dando tumbos… como el cangrejo, para atrás.”


