Eso fue un intento de homicidio agravado, dijo Mulino al referirse al policía herido por miembros del Suntracs
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El presidente de la República, José Raúl Mulino, condenó enérgicamente los actos de violencia protagonizados por trabajadores de la construcción durante una protesta en la capital, asegurando que el Gobierno no permitirá este tipo de acciones y tomará medidas contundentes contra los responsables.
Mulino calificó los hechos como “deplorables” y aseguró que su administración no tolerará la violencia sindical.
“Ejercimos la capacidad del Estado para reprimir a unos fascinerosos, delincuentes sindicales. El país fue testigo, a través de fotos y videos, de lo que pasó: un intento de asesinato indiscriminado contra policías”, afirmó el mandatario.
Según el presidente, la acción policial permitió la detención de varias personas involucradas en los disturbios, lo que demuestra, a su juicio, la efectividad del operativo.Además, enfatizó que lo ocurrido no fue una protesta sindical legítima, sino una acción organizada con premeditación y dolo. “Esto fue un intento de homicidio agravado».
«La preparación del escenario en ese edificio, con varillas, bloques y agarraderas de metal listas para ser lanzadas desde un piso 18, demuestra que no fue algo espontáneo”, denunció Mulino.
El mandatario expresó su preocupación por la magnitud de la violencia y resaltó que las agresiones pudieron haber tenido consecuencias fatales.
“Yo espero que nadie sufra mayores consecuencias, pero pudo haber muerto el policía al que le cayó el bloque. Todo el país lo vio. Las patrullas fueron atacadas con varillas de hierro lanzadas desde esa altura, lo que las convierte en verdaderos proyectiles”, advirtió.
Hospital cerrado y medidas contra el sindicato
Como respuesta inmediata a los hechos, el presidente informó que el hospital en construcción donde ocurrieron los incidentes fue cerrado hasta que las autoridades completen la investigación.
“Hoy está cerrado ese hospital y no se abrirá hasta que las pesquisas criminológicas fortalezcan los expedientes contra los responsables”, señaló.
Mulino también anunció que unos 480 manifestantes están bajo custodia de la Policía Nacional y aseguró que sus derechos están siendo respetados. “A nadie se le ha violado un derecho. Tienen comida y todo lo necesario, pero esto no puede seguir tolerándose en Panamá”, afirmó.
El presidente dejó claro que su gobierno no permitirá que sindicatos usen la violencia para imponer sus intereses. “Estos señores van a sentir el peso de la ley. No vamos a permitir la anarquía sindicalista en este país”, enfatizó.
Investigación de fondos sindicales y advertencia a CAPAC
Mulino reveló que desde el 3 de febrero había solicitado una auditoría a los fondos que el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) recibe de entidades gubernamentales.
En ese sentido, advirtió que la Contraloría General de la República revisará esas finanzas y suspendió cualquier desembolso a Suntracs o a cualquier otra organización sindical hasta que se esclarezca el uso de esos fondos.
“No es cierto que con el bolsillo del pueblo vamos a subvencionar la anarquía. Eso viene de nuestros impuestos y no permitiremos que sigan usando dinero público para promover el caos”, dijo el mandatario.
Asimismo, hizo un llamado a la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC) para que deje de respaldar lo que calificó como “un organismo terrorista sindical”.
Criticó que la convención colectiva vigente esté sirviendo de escudo para encubrir actos delictivos y exhortó a los empresarios a revisar su relación con el sindicato.
“CAPAC debe dejar de ser cómplice de esta situación. La convención colectiva no nació con este propósito”, sostuvo.
Apoyo a la Policía Nacional y advertencias al Ministerio Público
Mulino aprovechó para enviar un mensaje de respaldo a los agentes de la Policía Nacional, especialmente a la Unidad de Control de Multitudes, que enfrentó los disturbios.
“Les mando un abrazo solidario a todos los policías que trabajaron ayer a costa de su propia vida, así como al SPI y otras entidades de seguridad que también sufrieron daños en sus vehículos”, expresó.
En cuanto a las acciones judiciales contra los responsables de los disturbios, el presidente advirtió al Ministerio Público y al Sistema Penal Acusatorio que espera una investigación firme y sin impunidad.
“Ojalá no se salgan con un domingo siete. Vamos a estar atentos a los resultados de esta investigación”, manifestó.
Un mensaje de firmeza y control
El discurso de Mulino deja claro que su gobierno no permitirá la violencia sindical ni el uso de obras públicas como trincheras para el caos.
“Ejerceremos nuestro poder para llevarlos a su mínima expresión y tomaremos todas las decisiones necesarias. Esto no puede repetirse en Panamá”, concluyó el mandatario.


