Exjefes de las FARC admiten responsabilidad por reclutar miles de menores en el conflicto
Los últimos jefes de las extintas FARC reconocieron este lunes su responsabilidad y pidieron perdón por el reclutamiento y la utilización de miles de niñas, niños y adolescentes por esa guerrilla durante el conflicto armado colombiano.
Londoño, conocido en su época de guerrillero con el alias de Timochenko, añadió que «el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes nunca debió ocurrir», pues «el dolor; los homicidios; las interrupciones de los embarazos; los hechos de violencia de género y violencia reproductiva, y la discriminación por prejuicio generaron grandes daños físicos y psicológicos que aún persisten».
Según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), creada por la firma del acuerdo entre el Gobierno y las FARC en 2016, los exjefes que reconocieron su responsabilidad por este crimen, además de Londoño, son Pastor Alape, Milton de Jesús Toncel, Jaime Parra y Julián Gallo, quienes hicieron parte del último secretariado de las FARC, la máxima instancia de mando de ese grupo armado.
El alto tribunal documentó que entre 1971 y 2016 las FARC reclutaron a 18.677 menores y por esta razón imputó a estos seis excomandantes guerrilleros en noviembre de 2024.
Las imputaciones fueron también por «malos tratos, tortura, homicidio y violencias sexuales, reproductivas y por prejuicio».
La Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP encontró que los seis comparecientes participaron en las Conferencias Nacionales Guerrilleras que definieron o tuvieron impacto en las políticas estratégicas de esa guerrilla.
Determinó además que los menores reclutados sufrieron la pérdida de la esencia de la niñez y la anulación de la posibilidad de forjar su propia identidad.
«Asumimos que estas afectaciones no son abstractas, representan daños reales y duraderos (…) Hoy reconozco el daño en toda su dimensión», expresó Londoño.
Afirmó además que expusieron permanentemente a los menores a la muerte, «a un contexto hostil y difícil, que facilitó que niños y niñas fueran objetos de violencias, en mayor medida las niñas que fueron objeto de violencia sexual, de planificación obligatoria y abortos forzados».
«Hoy, reconociendo el daño causado y atendiendo las demandas de verdad de las víctimas, las cuales siempre han sido legítimas, pido perdón a cada niño y niña que sobrevivió o falleció, a cada familia que quedó incompleta y espera noticias sobre el paradero de sus hijos e hijas desaparecidas», añadió el último jefe de las FARC.
Al reconocer su responsabilidad en esos hechos y contar la verdad de lo sucedido, los exjefes guerrilleros recibirán los beneficios de la justicia restaurativa de la JEP, que contempla penas no privativas de la libertad.
Fotos EFE


