Entre emotivas e inesperadas lágrimas, el abogado José Raúl Mulino, un hombre de carácter fuerte dio muestras de sensibilidad al tomar posesión como nuevo presidente de Panamá para el quinquenio 2024-2029 con grandes retos que comienzan con dinamizar la parte económica, atacar la crisis migratoria, el desempleo, el arrastre del IVM, y prometiendo más chen chen con los programas de Mi primer Empleo, la red vial y los recortes de presupuestos politiqueros; aterrizando que no protegerá a nadie aunque sean amigos, en un aviso claro de la reorganización que traerá para el Estado panameño.
Además de la seguridad, Mulino lleva su promesa de campaña emblemática, el Tren David-Panamá, el llevar agua a todos los rincones con Pozos y bombeos, mientras se trabaja en las potabilizadoras del Río Santamaria y Bayano, añadiendo que el IDAAN no se privatizará y se mejorará el sistema a una calidad alta.
Con 65 años de edad, recién cumplidos, el Presidente Mulino invitó a los enfermeros y los que lo acompañaron durante la campaña, recordando que trabajará por Panamá y que su familia debe comprender, pues el amor siempre vence.
Con su tono pausado Mulino les expresó a los ministros enaltecer el valor de los servicios públicos y salir en cinco años con la frente en alto.
«Ofrecer lo mejor para todo», dijo Mulino recordando que en 2014 salieron con un gobierno próspero, y que la receta fue simple, continuar lo que estaba bien y mejorar lo malo.
«Ahora estamos recibiendo un gobierno con una economía seriamente afectada y caímos en las listas y esto indica lo mal que se gestionó, por lo que «es preocupante el estado financiero del país» dijo Mulino agregando que es una pesada herencia y que se hizo gran fiesta y la cuenta la van a pagar quienes la gozaron y no las que la padecieron.
Ahondó, el nuevo Presidente en su discurso de unos 57 minutos que ve renovada esperanza de cambio, observando con optimismo y ganas para emprender el trabajo. «Con mi equipo de gobierno echaremos pa´lante para que esta prosperidad llegue a todos los hogares», reiterando  que va a trabajar para que el pueblo vuelva  a ser feliz y que se regrese a casa temprano y con «chen chen».
Mulino expresó que en los últimos años la lucha política se polarizó tanto que arrastró hasta la familia y medios y eso rompió la constitucionalidad.  «Me pasó, como abogado lo sé», dijo, añadiendo que entregará las llaves para que tengan libertad de acción y se busque la justicia porque siempre hay tiempo para avanzar.
«No quiero que pasen lo que pasé y eso no significa que la impunidad esté ahí y la eficiencia y compromiso con la verdad buscando una forma integral del Estado», explicando que los panameños no pueden seguir esperando que le echen culpa a otros gobiernos. «Estamos mal, pero se pinta bien…vienen mejores teimpos no lo duden. Menos gastos en política y más inversión».