Obispos piden frenar huelga docente y advierten sobre amenaza al Canal de Panamá
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
La Conferencia Episcopal Panameña concluyó su Asamblea Ordinaria con un llamado urgente a la paz social en el país, ante el aumento de la violencia, el desempleo y lo que han calificado como una “amenaza” sobre el Canal de Panamá.
En su mensaje, los obispos hicieron un exhorto “respetuoso y fraterno” a los docentes que se mantienen en huelga para que retornen a las aulas, recordándoles que “el país necesita de su presencia activa y transformadora en las escuelas”.
Pero advirtieron que este regreso requiere que las autoridades garanticen plenamente la estabilidad laboral de los educadores y actúen con justicia, sin represalias ni descalificaciones.
“Reiteramos nuestro llamado respetuoso y fraterno a los docentes a levantar la huelga, a retornar a clases, pero también a las autoridades para que garanticen plenamente su estabilidad laboral y actúen con justicia y diálogo, sin represalias ni descalificaciones. No son momentos para descalificarnos unos con otros. Pensamos en la niñez y esa es la gran invitación que hacemos a ambos grupos”, expresó la Conferencia Episcopal.
Los obispos también advirtieron sobre los pronunciamientos recientes de autoridades internacionales que, según señalaron, representan una amenaza para la soberanía del Canal de Panamá, sin entrar en mayores detalles durante su declaración.
Otro de los temas centrales de la asamblea fue la crisis social y económica que atraviesa la provincia de Bocas del Toro, tras la huelga de los trabajadores bananeros y los actos de violencia registrados en los últimos meses.
“Nos hemos sentido secuestrados, esa es la palabra, secuestrados por una estrategia de reivindicación en particular de los bananeros. Esa táctica ha hecho mucho daño, el tejido social está fracturado y el desempleo se ha disparado. La empresa que daba la mayoría de los empleos liquidó su personal y recuperar eso va a costar mucho”, indicaron.
“Cuando hablamos de Bocas del Toro, es bueno tener una visión más amplia. No solamente reclamar del Estado una investigación seria sobre los excesos en el uso de la violencia, sino también investigar cómo se montó todo esto. Dos meses de cierre sin trabajo, incluso cuando se invitó a los trabajadores a retirar sus cheques de liquidación no fueron.
Finalmente, la Conferencia Episcopal recordó que “la paz y el diálogo social no se imponen por decreto, se construyen escuchando y abriéndose a la verdad del otro, en amor a los pobres y al bien común”, reiterando su disposición de acompañar cualquier proceso de mediación que requiera la sociedad panameña.


