Operación Omega: 34 detenidos, daños ecológicos y enfrentamientos violentos en Bocas del Toro
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
A tres días de iniciada la Operación Omega, las autoridades de seguridad pública han confirmado la detención de 34 personas y la recuperación parcial del control en varias zonas del distrito de Almirante y Chiriquí Grande, donde se registran enfrentamientos violentos, destrucción ambiental y cierre de vías clave, incluyendo el puente sobre el río Sixaola.
El ministerio de Seguridad, acompañado de altos mandos policiales y del Servicio Nacional Aeronaval, se ha desplazado personalmente a la provincia para dirigir las operaciones.
Según datos oficiales, 1,353 efectivos de los distintos estamentos de seguridad están desplegados en el área, donde 19 puntos permanecen abiertos, 24 cerrados y uno parcialmente habilitado.
En conferencia de prensa, las autoridades detallaron el hallazgo de 116 bombas molotov, armas blancas, y galones de combustible, supuestamente utilizadas para reforzar las barricadas y agredir a las unidades policiales.
Además, denunciaron un grave daño ecológico tras la tala masiva de árboles usados para bloquear carreteras, afectando también el tendido eléctrico y la comunicación en comunidades enteras.
“Esto no son manifestaciones pacíficas. Aquí hay violencia organizada, daños ambientales severos y atentados contra la seguridad pública. Hemos visto en video cómo se utilizan tácticas que exceden la protesta legítima”, afirmó el viceministro de Seguridad.
La operación aérea humanitaria ha trasladado a 470 personas desde Rambala hacia puntos como Changuinola, Colón, David y Panamá, empleando seis aeronaves y acumulando más de 120 horas de vuelo.
En cuanto a la situación judicial, se informó que 14 detenciones fueron ordenadas por jueces de paz y otras 20 por el Ministerio Público, sin que hasta el momento se reporten menores de edad a disposición de las autoridades.
Las autoridades insisten en que el uso de la fuerza ha sido “mínimo y proporcional”, aunque reconocen que en varios puntos liberados, como ocurrió el sábado, los manifestantes han vuelto a bloquear horas después, obligando a las unidades a replantear la estrategia y reforzar los puntos críticos.
“Vamos a seguir en el terreno el tiempo que sea necesario”, recalcó el viceministro, asegurando que las denuncias por delitos ambientales ya están en marcha y se reforzará la vigilancia para evitar nuevos bloqueos.
Mientras tanto, el clamor ciudadano crece por una solución definitiva que devuelva la normalidad a una provincia severamente afectada por la crisis y la tensión.


