Ciencias y Tecnología

Panamá debe ajustar y es triste estos debates cuando seo debe avanzar con calidad e idoneidad 

Para la Instrumentista Quirúrgica, Lisseth Montenegro, el no haber idoneidad o un Reglamento para la profesión es preocupante y cuando se trata de legalizar se encuentren obstáculos es lástimoso y da tristeza que en Panamá no haya una reglamentación. «Estamos atrasados y la seguridad del paciente es lo primordial», explica.

 

En medio del debate que existe en la Asamblea Nacional, por el proyecto de Ley 255, y que se encuentra en subcomisión de Trabajo y Salud, la instrumentista chiricana y altamente calificada en Austria donde labora, Lisseth Montenegro, pide a las autoridades del Gobierno, una mirada técnica y centrada en el paciente para ajustarse a los tiempos de hoy día y no retroceder.

 

Montenegro, una de las primeras egresadas en 2009, como técnica en Chiriquí por la Universidad de las Américas (UDELAS), se encuentra en su natal provincia, de vacaciones, pero en vista de lo que ha escuchado se mantiene al pendiente de este proyecto de Ley, el cual dice no elimina a nadie, al contrario traería superación y pasos grandes en la salud, pues la idoneidad es la cara de la especialidad y no es «pasar pinzas por pasar», como se ha dado a entender, explica.

 

Basada en su experiencia por más de diez años en el Hospital Landeskrankenhaus de Austria, Montenegro dice no explicarse que este tema sea para debates internos entre grupos de salud, pues al contrario debe fortalecerse en todo. «Hay para todos: Enfermeras y Técnicos tienen sus reconocimientos, pero cuando se especializa la calidad y seguridad del paciente pasa a otro nivel», dijo la chiricana.

“Quiero hacer un llamado respetuoso al señor Presidente de la República, José al Raúl Mulino, al Ministro de Salud, Fernando Boyd y a los honorables diputados», expresa en una ligera nota la Instrumentista quirúrgica, valorada en los conocimientos que llevó a Austria y que legalizaron sin atenuantes allá, pues solo aportó su parte de horas prácticas, unas 800, y la especialidad que da idoneidad.

 

«Les pido que evalúen la Ley 255 con una mirada técnica, objetiva y centrada en el paciente, escuchando a los profesionales que se han formado para trabajar en los quirófanos de nuestro país», apunta Montenegro, añadiendo que regular la Instrumentación Quirúrgica no excluye a nadie; «ordena el sistema, fortalece la seguridad del paciente y le da dignidad laboral a quienes se prepararon para servir en el área quirúrgica», finalizando con que «Panamá no puede darle la espalda a sus propios profesionales.”