Panamá tiene argumentos sólidos ante cualquier arbitraje en el tema de los puertos, señala Temístocles Rosas
Javier Collins Agnew / La Verdad Panamá
Panamá irá a la pelea en el arbitraje internacional con “argumentos de peso” tras haber sido “lesionado” por contratos manejados de forma desleal, aseguró el expresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Temístocles Rosas, al respaldar el fallo de la Corte Suprema de Justicia de Panamá y la decisión del Estado de retomar el control de los puertos.
Rosas calificó como un punto de quiebre la decisión judicial que declaró inconstitucional el contrato portuario, lo que obligó al Ejecutivo a intervenir para garantizar la continuidad de las operaciones en terminales estratégicas del país.
A su juicio, la medida no solo era necesaria, sino inevitable ante un modelo que terminó beneficiando desproporcionadamente a la empresa concesionaria en detrimento del Estado panameño.
“El país no estaba recibiendo lo que le correspondía. Se privilegió a la empresa por encima del interés nacional”, sostuvo, marcando distancia con el esquema que rigió durante años la operación portuaria.
El empresario subrayó que el impacto del sector portuario y logístico trasciende su aporte directo, al señalar que su efecto total supera el 35% del Producto Interno Bruto, lo que convierte cualquier distorsión en este ámbito en un problema de gran escala para la economía.
En ese contexto, advirtió que la pérdida de competitividad en los puertos panameños estuvo ligada, en parte, a decisiones de la empresa operadora que no favorecieron el desarrollo del país.
Pese al escenario de incertidumbre, Rosas insistió en que Panamá cuenta con argumentos sólidos para enfrentar cualquier proceso en instancias internacionales como la Cámara de Comercio Internacional.
“Ellos tienen su derecho a acudir al arbitraje, pero nosotros también tenemos el nuestro. Panamá ha sido lesionado y eso lo vamos a sustentar”, afirmó.
Sostuvo que estos mismos eventos abren la oportunidad de redefinir las reglas del juego bajo condiciones más favorables para el país. En esa línea, planteó la necesidad de avanzar hacia una ley marco para el sector logístico y portuario que sustituya los contratos-ley, figura que ha sido objeto de cuestionamientos.
Indicó que esta propuesta ha ido ganando respaldo en distintos sectores, incluyendo planteamientos del expresidente Ernesto Pérez Balladares, lo que refuerza su viabilidad.
Sobre el futuro inmediato de los puertos, Rosas respaldó la idea de convocar una nueva licitación internacional, pero con un cambio estructural en el modelo de operación.
“No queremos un operador para dos puertos”, enfatizó, al considerar que dividir las concesiones permitiría mayor competencia y mejores resultados para el país.
Explicó que el proceso se desarrollaría en un periodo de transición de 18 meses, durante el cual se establecerán los parámetros para atraer operadores internacionales bajo condiciones transparentes.
A su juicio, este proceso enviará una señal clara de que Panamá busca corregir distorsiones sin cerrar la puerta a la inversión extranjera.
En materia económica, señaló que existen expectativas de contratación por parte del sector privado durante 2026, aunque advirtió que en muchos casos se trata de reemplazo de plazas y no necesariamente de nuevos empleos.
Aun así, consideró que se trata de un indicador positivo dentro de un contexto de ajustes y reconfiguración económica.
Finalmente, Rosas proyectó que el verdadero repunte económico del país podría consolidarse a partir de 2027, impulsado por decisiones clave en sectores como el minero.
Indicó que la eventual reactivación de esta actividad, sujeta a los resultados de auditorías ambientales en curso, podría traducirse en generación de empleos y dinamización económica.
“Tenemos la capacidad, las condiciones y la oportunidad de hacer las cosas bien. Si tomamos las decisiones correctas, Panamá puede retomar su crecimiento”, concluyó.


