Productores nacionales contra las cuerdas: arancel cero abre la puerta a una avalancha de importaciones
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
La entrada en vigencia del arancel cero para la carne de cerdo importada, a partir de este año 2026, ha encendido las alertas en la industria porcina panameña, que advierte sobre una competencia desigual, caída de márgenes y el riesgo real de reducción de la producción nacional ante el avance de productos extranjeros más baratos.
Así lo advirtió la Asociación Nacional de Porcinocultores (Anapor), al analizar el impacto directo del Tratado de Promoción Comercial con Estados Unidos y otros acuerdos de libre comercio que incluyen el rubro porcino.
Importaciones más baratas y mercado saturado
Anapor recordó que Panamá ha firmado 12 tratados de libre comercio que incorporan la importación de carne de cerdo, siendo el acuerdo con Estados Unidos el de mayor impacto por el volumen de productos que ingresan al país.
Desde este año, los productos porcinos estadounidenses entran al mercado panameño con cero arancel, lo que facilita una mayor presencia de carne importada a precios inferiores a los del producto nacional.
“El cerdo importado siempre ha entrado más barato que el producido en Panamá”, explicó el gremio, subrayando que en el comercio internacional el precio de la carne de cerdo no responde a los costos de producción, sino a las reglas de la oferta y la demanda global.
Estados Unidos, como principal exportador mundial de carne de cerdo, suele colocar su producto a precios más bajos, salvo en situaciones excepcionales como las registradas durante la pandemia de la covid-19, cuando se alteraron las cadenas de suministro.
Competencia desigual y exigencias sanitarias
Más allá del precio, Anapor advirtió que existe una asimetría regulatoria que afecta al productor local. Mientras la producción nacional debe cumplir estrictas normas sanitarias, muchos productos importados no enfrentan exigencias equivalentes y, además, no llegan al consumidor como carne fresca.
“El problema no es solo el precio, sino las condiciones de competencia”, señalaron los porcinocultores, al destacar que las importaciones suelen inundar el mercado local en los primeros meses del año, cuando los precios internacionales son más bajos para los importadores.
Impacto en precios y márgenes
De acuerdo con el gremio, la industria porcina panameña lleva más de 10 años compitiendo bajo este escenario de apertura comercial.
El principal efecto ha sido la reducción del precio del cerdo nacional, un ajuste que, según Anapor, beneficia principalmente a las empresas comercializadoras y no se refleja de forma proporcional en el consumidor final.
Pese a este entorno, el sector ha logrado mantenerse operativo gracias a mejoras en eficiencia y productividad. Las empresas han alcanzado indicadores de producción de nivel internacional, sin haber contado nunca con subsidios estatales.
Más ventas, pero menos ganancias
Anapor reconoció que las ventas de carne de cerdo han aumentado en los últimos años, impulsadas por campañas de consumo.
Sin embargo, este crecimiento ha sido tanto para el producto nacional como para el importado, mientras que los márgenes de ganancia han disminuido de manera sostenida desde la entrada en vigor de los distintos tratados de libre comercio.
“El aumento en ventas no se traduce en mayor rentabilidad”, advirtió la asociación.
Riesgo para un rubro sensible del agro
El gremio alertó que, si la tendencia de importaciones continúa sin correctivos, existe riesgo de quiebra o reducción de la producción, una amenaza que no es exclusiva del sector porcino, sino común a los rubros considerados sensibles dentro del sector agropecuario panameño.
Sobre las medidas de apoyo prometidas por el Estado al momento de firmarse los acuerdos comerciales, Anapor fue categórica: no existe confirmación de que se hayan cumplido.
El TLC y el arancel cero
El Tratado de Promoción Comercial entre Panamá y Estados Unidos fue firmado con el compromiso de una desgravación arancelaria gradual para productos sensibles del agro, entre ellos la carne de cerdo.
Durante más de una década, el sector porcino se preparó para el escenario de apertura total, que finalmente se concreta en 2026, cuando el arancel llega a cero.
Sin embargo, los productores sostienen que el proceso se completó sin una política efectiva de acompañamiento, dejando al productor nacional expuesto a la competencia directa de uno de los mayores exportadores del mundo, en un mercado pequeño y altamente vulnerable como el panameño.


