Ruido en las comunidades y silencio de directivos por el Cuarto Puente
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
El ruido constante de la maquinaria, el polvo y las afectaciones ambientales se han vuelto parte de la rutina diaria en comunidades del área canalera, mientras que, en paralelo, crece el silencio de directivos vinculados al proyecto del Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá, que han evitado dar explicaciones públicas sobre aspectos clave de la obra.
En sectores como La Boca, Balboa, Diablo, Tabernilla y San Pablo, los moradores aseguran que el impacto del proyecto ya no es tolerable.
Las molestias se repiten día tras día y las inquietudes se acumulan en torno a cambios en el trazado, afectaciones ambientales y la falta de información clara sobre decisiones técnicas adoptadas durante la ejecución.
El ruido no se esquiva
Las comunidades han sostenido reuniones con autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y con el consorcio encargado de la obra, logrando acuerdos puntuales para reducir el impacto del ruido nocturno.
Sin embargo, los residentes advierten que estas medidas no atacan el fondo del problema, ni despejan las dudas que persisten sobre el alcance real de la obra y su impacto en el entorno canalero.
El paso del proyecto por áreas cercanas al cerro Sosa ha elevado la preocupación de los vecinos, quienes cuestionan la falta de socialización previa y de explicaciones técnicas accesibles para las comunidades directamente afectadas.
Explicaciones que no llegan
Mientras el ruido avanza en tierra, en el plano institucional las explicaciones siguen sin aparecer, tras la no comparecencia de los directivos ante la Comisión de Infraestructura Pública y Asuntos del Canal de la Asamblea Nacional.
Los diputados han citado en más de una ocasión a directivos vinculados a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para que rindan cuentas sobre su rol y actuaciones relacionadas con el Cuarto Puente.
No obstante, las citaciones no se han concretado. Las ausencias reiteradas han generado malestar y refuerzan la percepción de que se elude el escrutinio, justo cuando las comunidades reclaman mayor claridad y transparencia.
Obra estratégica, respuestas pendientes
El Cuarto Puente es una obra estratégica para la conectividad nacional y su importancia no está en discusión, sino la disposición de algunos actores clave a dar la cara frente a los impactos sociales y ambientales que acompañan su ejecución.
Mientras las máquinas no se detienen y el problema sigue afectando a las comunidades, las respuestas continúan ausentes, en un proyecto de esta magnitud, donde el silencio también hace ruido.


