Protestas mal informadas están hundiendo el país: De Obaldía advierte que la economía y la educación están en peligro
Javier Collins Agnew / La Verdad Panamá
El expresidente de la Asociación de Restaurantes, Domingo De Obaldía, lanzó una dura advertencia sobre las consecuencias de las protestas y cierres de calles que actualmente afectan a distintos puntos del país, asegurando que estas acciones, basadas en información tergiversada, están dañando gravemente la economía y el futuro educativo de los panameños.
«Es preocupante. Los grupos que están cerrando calles no han entendido la modificación a la ley de jubilaciones. Los profesores no han visto afectados sus beneficios, y los trabajadores bananeros tienen un régimen completamente distinto. Están manipulando la información para vender una supuesta verdad que no es cierta», afirmó De Obaldía.
El empresario hizo un llamado urgente a estos sectores para que, en lugar de seguir paralizando el país, se sienten a dialogar y comprendan los verdaderos alcances de las reformas.
«Si no lo entienden, podemos explicarles claramente los cinco puntos claves: las edades de jubilación, el monto de las pensiones, la eliminación de la solidaridad en el nuevo sistema, y otras disposiciones que ya se explicaron.
De Obaldía criticó duramente que estas protestas estén siendo aprovechadas para promover ideologías políticas ajenas a la verdadera discusión.
«Una cosa es pelear por algo cierto, y otra es tratar de imponer ideas socialistas. Yo creo en la democracia: cada cinco años vamos a las urnas y aceptamos los resultados, sean de nuestro agrado o no. Lo que no se puede permitir es que se utilicen las calles para imponer agendas radicales».
En cuanto a los efectos económicos, De Obaldía no ocultó su preocupación por el impacto en la cadena agroalimentaria y en el comercio.
«Se pierde mercancía porque los camiones no llegan a su destino. Los productos agrícolas no pueden esperar; se echan a perder. Los restaurantes y negocios sufren pérdidas millonarias. Nadie va a invertir en un país convulsionado. Nuevas empresas que querían entrar al mercado han frenado sus planes porque no saben qué va a pasar», enfatizó.
El exdirigente gremial también advirtió sobre las secuelas en la educación nacional. «Cada día sin clases son tres días que se pierden realmente, porque nunca se recupera ese tiempo. Venimos arrastrando deficiencias en nuestra educación, y la única forma que tenemos los panameños de superarnos es estudiando, ya sea con un título universitario o técnico. No podemos seguir secuestrando a los estudiantes por intereses de unos pocos».
De Obaldía subrayó que la reforma a las jubilaciones busca darle sostenibilidad al sistema, en un contexto donde la relación entre cotizantes y jubilados ha cambiado drásticamente.
«Antes había 15 o 20 trabajadores por cada jubilado. Hoy apenas hay dos. Es imposible sostener el modelo solidario en esas condiciones. La ley actual no es perfecta, pero es mejor que la crisis que tendríamos si no se hace nada».
Finalmente, cuestionó la doble moral de quienes protestan bajo un discurso democrático, pero promueven ideas totalitarias.
«Ellos pueden protestar libremente aquí, pero me gustaría verlos hacer lo mismo en Nicaragua, Venezuela o Cuba. Allá estarían presos o apaleados. Se están aprovechando de las libertades que les da la democracia panameña para desestabilizar el país».
De Obaldía reiteró su llamado al diálogo basado en hechos reales y no en desinformación. «La solución es sentarse, con cifras claras, con proyecciones reales de la Caja de Seguro Social, para que cada ciudadano vea cómo le afecta o beneficia. No podemos seguir permitiendo que se manipule a la gente con datos falsos».


