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Traición al Estado de derecho: Araúz acusa a la Corte de rendirse ante la presión pública

Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá

El expresidente del Colegio Nacional de Abogados Juan Carlos Arauz advirtió que la marcha atrás del Pleno de la corte Suprema de Justicia (CSJ) abre la puerta a que la presión popular doblegue futuras decisiones judiciales y erosione la independencia del Órgano Judicial.

La decisión del Pleno de la CSJ de echar para atrás un acuerdo inicial   que  otorgaba jubilaciones especiales, tras la presión de protestas y críticas ciudadanas, es para el abogado Juan Carlos Araúz una traición al Estado de derecho que deja a la justicia expuesta, debilitada y vulnerable a que el ruido de las calles termine dictando sentencias.

“Cuando la presión callejera doblega a la justicia”

“A mí me parece siempre delicado cuando la opinión pública presiona al Órgano Judicial a tomar decisiones, porque de la misma forma en que ocurre para este tema, mañana pueden ser otros asuntos judiciales”, advirtió Araúz.

El abogado alertó que el precedente que deja esta acción es peligroso: “El asunto de retractarse o suspender para calmar a la opinión pública o disminuir los cuestionamientos expone al judicial a generar desconfianza.

Esa desconfianza debió ser atendida desde el primer momento, explicando el alcance y las motivaciones de la decisión”.

Falta de explicaciones y ausencia de liderazgo

Araúz considera que el error principal de los magistrados fue no salir inmediatamente a explicar de forma “completa y detallada” el contenido, el alcance y la justificación del acuerdo original.

“Lo que correspondía era que los magistrados saliesen a explicar, dar la cara y asumir el carácter que corresponde, defendiendo su postura con base en las realidades, necesidades y facultades que el propio Órgano Judicial podía disponer”, señaló.

La caja de Pandora de la incertidumbre

El jurista advirtió que al ceder ante la presión social se ha abierto un espacio “a la incertidumbre” en las decisiones judiciales.
“Cuando el Órgano Judicial se retracta por presión pública, no es otra cosa que abrir una caja de Pandora. El día de mañana podrán ser fallos donde la presión ciudadana, al calor de los tambores o las protestas, doblegue el carácter de los magistrados y obtenga decisiones que no están apegadas a la ley o que responden a otras motivaciones”, manifestó.

Lo político por encima de lo jurídico

Para Araúz, el desenlace de este caso deja claro que lo político terminó imponiéndose sobre lo jurídico.

“La presión pública ha demostrado que lo político está por encima de lo jurídico, que hubo presión en las calles y que la Corte cedió. Por eso no comparto la decisión de echar para atrás. Lo que el país necesitaba eran respuestas claras y un Pleno con cercanía hacia la sociedad, no un retroceso que evita el contacto con el cuestionamiento”, expresó.

Golpe a la independencia judicial

En palabras del abogado, el impacto de esta decisión va más allá de un caso puntual.
“El Órgano Judicial, al retractarse, pone en duda inclusive su existencia como poder del Estado. Han quedado muy mal parados, afirmó.

Araúz enfatizó que los magistrados debieron asumir la responsabilidad de su decisión inicial y explicar al país la viabilidad, necesidad y sustento de la medida, en lugar de replegarse.

Una oportunidad perdida para debatir la justicia

Finalmente, el expresidente del gremio lamentó que este episodio, en lugar de servir para abrir un debate profundo sobre el mejoramiento de la justicia, haya terminado debilitando la imagen de la Corte.

“Históricamente la justicia nunca ha tenido tantos momentos para convertirse en tema de discusión nacional. Este debió ser el escenario para plantear de frente cómo mejorarla, pero la oportunidad se perdió”, concluyó Araúz.