Judiciales

Tribunal declara culpable a Samuel Hudson por la desaparición de la niña Aderlyn Llerena

Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá

El Tribunal de Juicio del Primer Distrito Judicial declaró este miércoles culpable a Samuel Hudson por la desaparición de la niña Aderlyn Llerena, de 9 años, ocurrida en septiembre de 2022 en el corregimiento de Rufina Alfaro, distrito de San Miguelito.

Hudson fue encontrado responsable por los delitos de privación de libertad y sustracción de menores, hechos que conllevan penas de hasta nueve años de prisión en total.

La audiencia de lectura de sentencia quedó programada para el miércoles 18 de junio a las 3:30 p.m., momento en que se sabrá cuántos años de prisión deberá cumplir específicamente por este caso.

Durante el juicio, el Ministerio Público y la querella sustentaron su acusación en una serie de pruebas y testimonios, entre ellos los de la madre de la menor, personal del plantel educativo y un conductor.

También se valoró evidencia técnica, como videos de cámaras de seguridad, peritajes del Instituto de Medicina Legal y extracción de datos de un celular entregado voluntariamente por la madre de Aderlyn durante las diligencias.

El testimonio de la madre fue clave, según el Tribunal, al considerarse creíble y coherente. Sin embargo, Hudson no fue hallado culpable del delito de lesiones psicológicas en perjuicio de la madre, cargo que también formaba parte del proceso.

Actualmente, Hudson cumple una condena previa de 38 años de prisión por abuso sexual a dos hijastras, motivo por el cual ha estado detenido en la provincia de Chiriquí, medida adoptada por razones de seguridad.

Durante la audiencia de individualización de la pena, la defensa solicitó la pena mínima, argumentando que gracias a las revelaciones del imputado, la investigación pudo avanzar.

Sin embargo, tanto la Fiscalía como la parte querellante rechazaron este argumento, al considerar que nunca hubo una verdadera colaboración por parte de Hudson para esclarecer el paradero de la menor.

La madre de Aderlyn, expresó su tristeza al no obtener aún respuestas sobre dónde está su hija. «Lo que más quería era que dijera qué pasó con mi hija, pero no lo hizo. No hay arrepentimiento de su parte», dijo entre lágrimas. Añadió que este ha sido un proceso doloroso y confía en que se le imponga la pena máxima al responsable.

El juicio se desarrolló durante siete días, tiempo en que se evacuaron pruebas, testigos y peritos. El paradero de Aderlyn Llerena sigue siendo un misterio. Su madre y familiares claman por justicia y por conocer finalmente dónde está su hija.

Este caso ha generado una profunda conmoción en la sociedad panameña y se mantiene como uno de los más sensibles en los últimos años. La audiencia del 18 de junio será clave para cerrar, en parte, el capítulo judicial, aunque para la familia de Aderlyn, el dolor sigue latente mientras no haya respuestas definitivas.