Bancos, empresas fachada, rastro de coimas y plata de campaña: el auto de llamamiento a juicio destapa el engranaje Odebrecht en Panamá
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
Entidades bancarias locales, sociedades de papel y un sofisticado entramado financiero diseñado para mover dinero ilícito salieron a relucir durante la lectura del auto de llamamiento a juicio en el proceso seguido por el caso Odebrecht, un documento de más de 400 páginas que ha expuesto con detalle como supuestamente se configuró el delito de blanqueo de capitales.
Desde el inicio de la diligencia, se dejó claro que existen méritos suficientes para abrir causa criminal contra las personas citadas a juicio, al considerar acreditada la existencia de un esquema organizado destinado a ocultar el origen ilícito de fondos provenientes del pago de sobornos.
Durante el segundo día de la lectura, se hizo referencia a declaraciones clave de colaboradores eficaces que explicaron el funcionamiento del denominado Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, una unidad creada para gestionar pagos ilícitos mediante transferencias encubiertas, sobrecostos en contratos y mecanismos diseñados para evadir los controles bancarios.
Fue precisamente en este punto donde se detalló cómo se inflaban proyectos mediante sobrecostos artificiales, cómo se canalizaban los pagos y de qué manera se estructuraban las transacciones para darles apariencia de legalidad.
¿Qué es el auto de llamamiento a juicio?
El auto de llamamiento a juicio es la resolución judicial que contiene pruebas, declaraciones y elementos de convicción donde se concluye que existen fundamentos suficientes para que el caso sea ventilado en juicio.
En este documento se describen los hechos, se identifican los imputados, se explican los delitos atribuidos y se establece la relación entre las pruebas y las conductas investigadas. En términos simples: es el mapa completo del caso y la razón por la que los acusados están hoy en el banquillo.
Contratos ficticios y banca complaciente
Según lo leído en audiencia, el expediente recoge múltiples tipologías propias del blanqueo de capitales, entre ellas el uso sistemático de contratos ficticios para justificar movimientos de dinero ante los bancos.
De acuerdo con el auto, la División de Operaciones Estructuradas habría contado incluso con la colusión de bancos y ejecutivos bancarios, lo que permitió realizar transferencias entre cuentas sin levantar alertas de cumplimiento.
Colaboradores señalaron que estos contratos se firmaban exclusivamente para evadir los controles internos de las entidades financieras. A ello se suman las confesiones de la propia empresa Odebrecht, que aceptó haber pagado dinero ilícito a funcionarios, personas políticamente expuestas y terceros, utilizando sociedades fachada y documentos simulados.
El auto también recoge declaraciones que apuntan a la utilización de cuentas en la banca privada de Andorra y Panamá y a la creación de sociedades panameñas utilizadas como vehículos para pagos irregulares entre 2011 y 2014, siempre respaldados por supuestos contratos de servicios o asesorías que nunca se ejecutaron.
Sociedades fachada y pagos de campaña
En una segunda fase de la lectura, el documento avanza hacia la vinculación directa de personas específicas con el delito investigado. En este punto, se mencionaron señalamientos contra el ex candidato presidencial por el partido Cambio Democrático, José Domingo Arias, a partir de declaraciones rendidas por João Santana y Mónica Mora.
Según estas declaraciones, se detalló cómo se entregaron fondos para la campaña, cuánto debía pagar Odebrecht, quiénes recibieron el dinero y cuál fue el mecanismo utilizado para canalizar esos recursos, incluyendo entregas directas que, según se afirmó, estaban destinadas a actividades proselitistas.
El auto también describe la creación y uso de sociedades fachada para la apertura de cuentas bancarias, la firma de documentos en blanco y el tránsito de fondos de origen ilícito a través de jurisdicciones consideradas menos exigentes en materia de controles financieros.
Lectura maratónica
Hasta el mediodia de este martes, el tribunal había avanzado hasta la página 170 de un total de 407, lo que anticipa varios días más de lectura antes de concluir esta fase del proceso.
Mientras tanto, cada página leída sigue dibujando un esquema que al parecer no fue improvisado ni aislado, sino parte de una estructura organizada diseñada para lavar dinero, pagar sobornos y ocultar su verdadero destino, destaca el documento.


