Colegio Eben Ezer arrecia persecución contra estudiante afrodescendiente por el uso de trenzas en su cabello
Javier Collins Agnew
La Verdad Panamá
La polémica por las restricciones impuestas al uso del cabello afro en el Colegio Bilingüe Eben-Ezer, ubicado en la provincia de Colón, suma un nuevo capítulo tras conocerse que la dirección del plantel mantiene la presión sobre estudiantes afrodescendientes para que modifiquen su apariencia física a fin de ajustarse a los reglamentos internos del centro educativo.
De acuerdo con información divulgada por el Observatorio Panamá Afro, este lunes 22 de junio venció el plazo otorgado por la dirección del colegio al estudiante Jhareth Abdiel Edwards Luna para reducir el volumen de su cabello natural afro.
Sin embargo, el alumno acudió a clases utilizando trenzas, una alternativa adoptada mientras continúa la controversia sobre las exigencias de la institución.
En una comunicación firmada por el director del plantel, profesor Dionisio Góndola, se recuerda a los acudientes que el estudiante no debe volver a presentarse con trenzas, argumentando que ese tipo de peinado está contemplado únicamente para las estudiantes femeninas.
La nota también señala que, de requerirse más tiempo para realizar ajustes al cabello del menor, la escuela estaría dispuesta a conceder un plazo razonable, pero condicionando esa flexibilidad a que el alumno asista sin trenzas.
El caso ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos de la población afrodescendiente, que consideran que las medidas adoptadas por el centro educativo constituyen actos discriminatorios dirigidos contra manifestaciones naturales de identidad étnica y cultural.
Según las denuncias recibidas, también el colegio Abel Bravo se ha desatado una persecución contra al menos dos estudiantes afrodescendientes debido al uso de su cabello natural afro, lo que ha reavivado el debate sobre discriminación racial, identidad cultural y derechos humanos dentro de los centros educativos.
Organizaciones afropanameñas han reiterado que el cabello afro forma parte de la identidad de miles de personas descendientes de africanos y han advertido que cualquier medida que obligue a modificarlo podría interpretarse como una práctica discriminatoria contraria a los principios de igualdad y respeto a la diversidad.
Mientras tanto, familiares de los estudiantes afectados y grupos de defensa de derechos humanos mantienen la vigilancia sobre el caso y no descartan acudir a instancias nacionales e internacionales para denunciar lo que consideran una vulneración de los derechos fundamentales de los menores involucrados.


